En los primeros años del siglo XX, el Señor Roberto Pietracaprina encargó al arquitecto francés Camille Gardelle el proyecto arquitectónico para su residencia.

La construcción, a cargo de la firma Arteaga, Martorel & Lasala, fue finalizada en el año 1913.

Según el Prof. Leopoldo Artucio, en su obra "Montevideo y la Arquitectura Moderna", citada en el libro "Influencia de Francia en la arquitectura de Uruguay", de César J. Loustau, la suntuosidad del Palacio Pietracaprina no es pequeña, presenta un eclecticismo moderado y bien organizado.

Todas las fachadas son aceptablemente sencillas, con arcos y dinteles de suave relieve. Lo decorativo consiste en agregar pilastras y cornisas valiosas por su proporción y colocación. Hay en todo un tono de gracia dieciochesca acentuada por el estrecho contacto de la arquitectura con la naturaleza que la rodea y le comunica vida exterior.

La propiedad fue adquirida por el Gobierno brasileño en 1941, cuando era Presidente del Brasil Getúlio Vargas y Embajador en Uruguay João Baptista Luzardo.

El Palacio Pietracaprina posee características particulares que hacen del mismo de gran interés para el Patrimonio Artístico, Cultural e Histórico del Uruguay. El Palacio es considerado por los especialistas como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura francesa del inicio del siglo en la ciudad de Montevideo.

El Palacio Pietracaprina se abre para la visita del público una vez al año, en ocasión de la conmemoración del día del Patrimonio Histórico organizado por la Comisión del Patrimonio Histórico de la Nación.

 

 

FUENTE: http://montevideu.itamaraty.gov.br/pt-br/palacio_pietracaprina_-_residencia.xml

 

Mapa: